El presidente del bloque del Movimiento por lo que Viene (MPV) en la Cámara de Representantes, Juan José Szychowski, definió el perfil que pretende adoptar el espacio que acompaña al gobernador Hugo Passalacqua. “Creo que ya fue esa etapa de la imposición, de que se hace así porque se hace así. Esto ya fue”, afirmó, y contrapuso aquella dinámica con una construcción basada en el diálogo, los acuerdos y la apertura hacia otros sectores.
Durante su paso por el streaming de Códigos, la política desde adentro, el diputado sostuvo que el bloque, conformado por 18 diputados, busca marcar una diferencia respecto de la manera en que anteriormente se tomaban determinadas decisiones. “Nuestra impronta es diálogo, charla, basta de imposición. Cada uno tiene una parte de verdad”, expresó.
También se refirió al proceso que derivó en la conformación del MPV y defendió la decisión de permanecer junto a Passalacqua. Según explicó, quienes integran el sector fueron electos dentro de una propuesta que llevaba al actual mandatario provincial y consideraron que debían conservar ese posicionamiento tras la ruptura.
“Nosotros fuimos elegidos en una lista, en una boleta donde figuraba el gobernador encabezando y nosotros éramos miembros de esa lista”, recordó. Y agregó: “Los otros fueron los que armaron otro partido, buscaron otro rumbo. Nosotros nos quedamos donde estábamos, respetando el lugar donde nos votó el ciudadano”.
El desafío del MPV y una nueva dinámica política
Con ese punto de partida, ubicó uno de los principales retos de Movimiento por lo que Viene en consolidar una identidad propia y trasladar esa impronta al funcionamiento institucional. A su entender, eso supone abandonar la lógica de avanzar únicamente a partir de una mayoría y generar ámbitos para discutir iniciativas con las demás fuerzas.

“¿Por qué no escuchar a la oposición cuando viene con un planteo que a veces es bueno? ¿Por qué no trabajar todos juntos en beneficio del ciudadano? ¿Por qué imponer mayorías?”, planteó. “Somos adversarios, no somos enemigos”, resumió al explicar el vínculo que, a su entender, debería existir entre los distintos espacios.
Esa metodología, señaló, comenzó a trasladarse a la actividad parlamentaria. Contó que los presidentes de bloque se reúnen los martes para evaluar las iniciativas que ingresan y aquellas que permanecen en comisión, con el objetivo de acordar cuáles avanzarán. “No es más ‘yo quiero que salga un proyecto’ o alguien quiere que salga un proyecto”, remarcó.
El tratamiento del Presupuesto provincial 2027 fue presentado como uno de los primeros ejemplos concretos de esa lógica. A diferencia de otros años, destacó que la iniciativa permaneció durante un mes y medio en discusión, con ministros y funcionarios exponiendo ante los diputados y respondiendo preguntas sobre las diferentes áreas de Gobierno.
“Podríamos haber sacado el proyecto así como vino, pero lo abrimos a debate para que cada espacio político pueda aportar sus ideas, pueda cuestionar lo que quería”, señaló. De acuerdo con su explicación, algunas observaciones formuladas por otros bloques finalmente fueron incorporadas al texto aprobado.
Entre ellas mencionó la creación de una comisión legislativa para realizar un seguimiento de los créditos que eventualmente tome el Ejecutivo destinados a infraestructura. “Se autoriza, pero se controla”, sintetizó. Además, resaltó que el 65% del Presupuesto está orientado a inversión social y ubicó a educación y seguridad entre los ejes centrales.
Szychowski vinculó la posibilidad de recurrir al financiamiento con la retracción de recursos provenientes del Gobierno nacional. Aseguró que Misiones comenzó a sostener con fondos propios obligaciones que anteriormente tenían aportes de Nación y mencionó específicamente partidas vinculadas al sistema educativo. “La Nación dejó de mandar muchos recursos, muchos fondos, y la Provincia está aportando con los propios”, indicó.
Milei, la economía y el desafío de convencer al electorado
A partir de ese panorama, cuestionó la política económica nacional y sus consecuencias en Misiones. Para el diputado, cualquier programa debe evaluarse por su impacto concreto sobre las familias y la actividad productiva. “Ningún plan económico ni una decisión es buena si a la gente no le va bien”, sostuvo.
En ese marco, describió un contexto complejo para las principales economías regionales. Mencionó las dificultades que atraviesan la yerba mate, el té y el sector forestal, además de una caída de la actividad comercial que, según observó, se profundiza en distintas localidades del interior.
Como productor yerbatero y expresidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), puso especial énfasis en la situación de esa cadena. Recordó que cuando terminó su mandato, en diciembre de 2023, la hoja verde se ubicaba en 370 pesos por kilo, mientras que actualmente, según afirmó, se comercializa entre 250 y 300 pesos “en el mejor de los casos”. “No solo no acompañó el aumento por inflación, sino que cayó”, cuestionó.
A ese panorama sumó el estado de las rutas nacionales 12 y 14. Señaló que el deterioro de la infraestructura afecta al transporte y eleva costos para los sectores productivos, aunque reconoció las dificultades legales que enfrenta Misiones para intervenir directamente sobre caminos de jurisdicción federal. “La Nación no manda los fondos, no arregla los caminos y las rutas nacionales están destruidas”, afirmó.

Frente a esa coyuntura, aseguró que el Gobierno misionero intenta amortiguar el impacto con las herramientas que tiene disponibles. Mencionó créditos y descuentos de cheques con tasas subsidiadas, además de los programas Ahora para sostener el consumo y la actividad comercial. No obstante, marcó un límite: “La política económica nacional la fija el Presidente. Nosotros hacemos todo lo que está a nuestro alcance”.
Para Szychowski, allí aparece también uno de los principales retos de Passalacqua al frente de MPV. “El desafío es que a los misioneros les vaya bien”, respondió. En ese sentido, planteó que los resultados macroeconómicos pierden relevancia cuando en la vida cotidiana “se están cerrando negocios, empresas” y los hogares encuentran dificultades para llegar a fin de mes.
La discusión se proyecta, además, hacia el próximo proceso electoral. Consultado sobre cómo interpretar a un electorado crítico tanto del presente como de experiencias anteriores, consideró que los ciudadanos deberán evaluar qué se prometió y qué ocurrió durante la gestión de Javier Milei. “Realmente creo que distan mucho lo que prometió, lo que dijo, de lo que sucedió”, opinó.
Sin embargo, aclaró que quienes pretendan disputar espacios de poder no deberían construir su propuesta únicamente alrededor de los cuestionamientos al Gobierno nacional. “Tiene que hacer propuestas nuevas”, sostuvo al hablar de quienes aspiren a la Presidencia.
En ese contexto, el horizonte que trazó para Movimiento por lo que Viene combina dos dimensiones: sostener respuestas locales frente a una coyuntura económica que considera adversa y, al mismo tiempo, construir una alternativa que pueda ser evaluada por el electorado a partir de sus propias propuestas. Una etapa que, según insistió, pretende dejar atrás la imposición para avanzar mediante “diálogo, charlas y consensos”.

