Durante abril se registró una situación poco habitual en la industria argentina. Mientras que el índice de producción industrial manufacturero retrocedió 2,8% interanual, la utilización de la capacidad instalada trepó al 59,9%, su nivel más alto de los últimos seis meses, según datos difundidos por el INDEC.
La mejora en el uso de la capacidad productiva se dio en un contexto de fuerte disparidad entre sectores. Algunos rubros operaron cerca de sus máximos niveles, mientras que otros continuaron mostrando una actividad muy deprimida.
Entre los sectores con mejor desempeño se destacó la refinación de petróleo, que alcanzó una utilización de capacidad instalada del 86,8%, seguida por las industrias metálicas básicas, con 73,4%, y el sector de sustancias y productos químicos, que llegó al 69,9%. En contraste, los niveles más bajos se observaron en la industria textil, con 42,4%, el sector de caucho y plástico, también con 42,4%, la metalmecánica sin automotores, con 42,7%, y la industria automotriz, que se ubicó en 46,5%.
A pesar de la mejora registrada en abril, la industria continúa utilizando prácticamente el mismo nivel de capacidad que hace un año y todavía se encuentra por debajo de los registros observados entre 2021 y 2023.
Desde la consultora Aurum Valores señalaron que el indicador viene mostrando una recuperación gradual desde comienzos de año, aunque remarcaron que la evolución sigue siendo muy heterogénea entre actividades. Según explicaron, existen sectores que operan claramente por encima del promedio y otros que continúan afectando el desempeño general de la industria.
El principal aporte positivo al indicador provino del sector de sustancias y productos químicos, que mostró una utilización de capacidad instalada del 69,9%, muy superior al 59% registrado en abril de 2025. Parte de esta mejora se explica porque un año atrás el polo petroquímico de Bahía Blanca aún sufría las consecuencias de las inundaciones que afectaron a la ciudad en marzo y que provocaron problemas en el suministro de gas natural para varias plantas industriales.
En el otro extremo, la industria metalmecánica, excluyendo automotores, fue la actividad que más incidió negativamente en el resultado general. El sector registró una utilización de capacidad instalada del 42,7%, por debajo del 49,3% que había alcanzado en abril del año pasado.
La caída estuvo vinculada principalmente a los menores niveles de producción de maquinaria agrícola y de electrodomésticos. De acuerdo con el índice de producción industrial manufacturero, la fabricación de maquinaria agropecuaria registró una baja interanual del 29,7%, mientras que la producción de aparatos de uso doméstico retrocedió 26,9%.
Los datos reflejan un escenario industrial dividido, con actividades que muestran señales de recuperación y otras que continúan enfrentando dificultades para recuperar niveles de producción y empleo.
