Nuevo revés para el Gobierno en el Senado: se cayó la sesión por la reforma de biocombustibles

La sesión que el Senado proyectaba realizar este jueves 10 de septiembre para avanzar con la reforma de la ley de biocombustibles finalmente no se concretará, luego de que el oficialismo no lograra consolidar los acuerdos necesarios con sus aliados. La convocatoria ni siquiera llegó a formalizarse y también quedó sin tratamiento una agenda que incluía modificaciones judiciales.

El temario había comenzado a circular durante la noche del martes y contemplaba como punto central la modificación de la Ley 27.640, que propone aumentar los porcentajes obligatorios de bioetanol y biodiésel utilizados en los combustibles. La convocatoria debía terminar de definirse este miércoles en una reunión de Labor Parlamentaria, pero ese encuentro tampoco se realizó.

La caída de la sesión representa un nuevo revés legislativo para La Libertad Avanza, que buscaba conseguir la media sanción de una iniciativa impulsada por el propio oficialismo y que había logrado un respaldo amplio durante su tratamiento en comisiones, incluso de sectores de la oposición.

El proyecto cuenta además con un fuerte impulso de provincias productoras de azúcar y biocombustibles, especialmente del norte argentino, interesadas en ampliar los porcentajes de corte. Sin embargo, las negociaciones de las últimas horas no permitieron garantizar las condiciones para llevar la iniciativa al recinto.

Dentro del oficialismo atribuyeron las dificultades a nuevos pedidos de modificaciones por parte de representantes provinciales. “Ya nos estiramos lo suficiente para alcanzar consenso”, había señalado un senador libertario durante las negociaciones previas al dictamen.

Desde las provincias que promueven la reforma, en cambio, apuntaron a las diferencias existentes dentro del sector del biodiésel. Uno de los principales puntos de discusión pasa por cómo distribuir el mercado entre grandes productores y pequeñas y medianas empresas industriales.

Algunos senadores peronistas vinculados con las pymes del centro del país habían expresado objeciones sobre ese esquema, aunque anticiparon su respaldo al incremento del corte de bioetanol. Ante las dificultades para alcanzar un acuerdo integral, volvió a aparecer entre las provincias azucareras la posibilidad de dividir la reforma y tratar por separado los cambios vinculados al bioetanol, alternativa que hasta el momento no cuenta con el respaldo del oficialismo.

La agenda que se analizaba para este jueves también contemplaba el traspaso de competencias penales a la Ciudad de Buenos Aires y la votación de dos pliegos judiciales. Todos esos asuntos quedaron pendientes tras frustrarse la convocatoria.

Qué propone la reforma de los biocombustibles

La iniciativa ya obtuvo dictamen en el Senado y plantea modificar el régimen vigente para elevar el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15%. De ese porcentaje, un 6% quedaría reservado para el elaborado a partir de caña de azúcar, otro 6% para el producido con maíz y el 3% restante se asignaría mediante competencia.

El texto establece además que ninguna empresa pueda concentrar más del 20% del mercado de bioetanol, con el objetivo de ampliar la participación de productores.

En el caso del biodiésel, la propuesta prevé llevar el corte actual del 5% al 7,5% durante una primera etapa y posteriormente al 10%, luego de un plazo de 12 meses. El mercado se dividiría entre compañías integradas, que participan de toda la cadena productiva, y firmas no integradas.

Para estas últimas se contempla un cupo específico, mientras que ninguna compañía podría superar el 10% del mercado. El esquema también establece hasta 2036 una participación reservada para empresas no integradas.

La reforma contempla, además, eliminar el precio máximo y adoptar como referencia el valor exportable, establecer condiciones para futuras ampliaciones de los porcentajes obligatorios y permitir que las provincias dispongan cortes superiores dentro de sus jurisdicciones.

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