A partir de este lunes 3 de agosto, el Parque Nacional Iguazú suspenderá temporalmente el ingreso al circuito de Garganta del Diablo por un plazo estimado de 40 días. La medida fue adoptada de manera preventiva ante las proyecciones que anticipan un aumento considerable del caudal del río Iguazú como consecuencia del fenómeno climático de El Niño.
La decisión fue tomada por la Administración de Parques Nacionales y la empresa concesionaria del área protegida luego de analizar informes meteorológicos e hidrológicos que advierten sobre posibles crecidas extraordinarias en los próximos meses. El objetivo es proteger las estructuras más expuestas antes de que se registren eventos climáticos de gran magnitud.
Como parte del operativo, se retirarán y resguardarán las pasarelas metálicas y barandas que conducen al principal salto de las Cataratas. La medida busca evitar daños similares a los ocurridos durante la histórica crecida de 2023, cuando una fuerte subida del agua provocó severas afectaciones en la infraestructura turística.
Desde la concesionaria explicaron que los pronósticos vinculados a El Niño indican un escenario de lluvias más intensas y persistentes en la región durante los próximos meses, especialmente entre septiembre y octubre. Por ese motivo, se decidió anticipar las tareas de protección para reducir riesgos y facilitar una futura reapertura en condiciones seguras.
Pese a esta restricción, el resto de los atractivos del Parque Nacional Iguazú continuará funcionando normalmente. Seguirán habilitados los circuitos Superior e Inferior, el Tren Ecológico de la Selva, el Sendero Macuco, el Sendero Verde, los espacios gastronómicos y demás servicios para visitantes. Además, el Gobierno de Misiones reforzó el monitoreo de los ríos de la provincia mediante un comité de emergencia que seguirá de cerca la evolución de las condiciones climáticas asociadas a El Niño.
