Por segunda noche consecutiva, Estados Unidos ejecutó ataques contra distintos objetivos en territorio iraní por orden del presidente Donald Trump, en una nueva escalada del conflicto que mantiene en alerta a la región de Medio Oriente.
La operación fue confirmada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que informó que las acciones militares comenzaron durante la tarde del miércoles bajo instrucciones directas del mandatario estadounidense.
En un comunicado oficial, el organismo señaló que “las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comenzaron a lanzar ataques adicionales de autodefensa hoy a las 17:15 (hora del este) contra múltiples objetivos en Irán, siguiendo instrucciones del Comandante en Jefe”.
Asimismo, agregó que “los ataques responden a la agresión continua e injustificada de Irán”.
Horas antes del operativo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, había anticipado una nueva ofensiva militar durante una visita al cuartel general del CENTCOM, en Tampa, Florida.
En declaraciones a la prensa, sostuvo que “el Comando Central estará muy ocupado esta noche porque el presidente Donald Trump dijo que atacaremos a Irán con dureza, y así será. Porque Irán tiene la oportunidad de llegar a un buen acuerdo, un gran acuerdo para formalizar lo que dijeron estar dispuestos a hacer, y no lo han estado”.
Tras conocerse los ataques, medios estatales iraníes reportaron explosiones en las zonas de Minab y Sirik, ubicadas en el sur del país y próximas al estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
Además, informaron que fueron activados los sistemas de defensa aérea en Asaluyeh, una ciudad portuaria de la provincia de Bushehr que concentra importantes instalaciones energéticas, entre ellas refinerías y complejos petroquímicos.
Sin embargo, las autoridades iraníes indicaron que hasta el momento no se registraron impactos directos ni ataques enemigos en esa área, pese al despliegue defensivo realizado tras las explosiones reportadas en otras regiones del sur del país.
La nueva ofensiva profundiza la tensión entre Washington y Teherán y mantiene la atención internacional sobre una posible escalada de mayores dimensiones en Medio Oriente.
