El empleo formal acumula 14 meses de caída en Argentina y el salario mínimo está en su nivel más bajo desde 2003

Un informe de la UBA y el Conicet reveló que en el último año se perdieron 155.000 puestos de trabajo registrados, mientras que desde noviembre de 2023 la reducción alcanza los 370.000 empleos. En paralelo, el salario mínimo perdió un 40,8% de su poder adquisitivo y se ubicó por debajo de los niveles registrados durante la crisis de 2001.

El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioro. Según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet, el empleo asalariado formal privado acumuló en julio de 2026 su decimocuarto mes consecutivo de caída, mientras que el salario mínimo real alcanzó su nivel más bajo en más de dos décadas.

El relevamiento indicó que el empleo asalariado formal total retrocedió un 1,5% interanual en julio, lo que representa la pérdida de aproximadamente 155.000 puestos de trabajo en doce meses. En comparación con noviembre de 2023, la contracción alcanza el 3,6%, equivalente a 370.000 empleos menos.

Solo durante julio, la cantidad de trabajadores registrados disminuyó en algo más de 9.000 personas, una baja mensual del 0,1%. De esta manera, el total de asalariados con cobertura de la seguridad social se ubicó en 9,93 millones.

El sector privado concentra la pérdida de puestos de trabajo

La mayor parte de la caída mensual se registró en las empresas privadas. Durante julio, el empleo asalariado formal privado se redujo en 12.700 puestos (-0,2%), hasta alcanzar los 6,1 millones de trabajadores. Con este resultado, el segmento completó 14 meses consecutivos de contracción.

Desde noviembre de 2023, el sector privado perdió 266.000 empleos registrados, una disminución acumulada del 4,2%. Según el estudio, la cantidad actual de asalariados en empresas privadas retrocedió a niveles similares a los de mayo de 2014.

El informe también advirtió sobre un desacople entre la evolución de la actividad económica y la generación de empleo. Mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento neto del 2,2% entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el empleo privado formal cayó más del 4% en ese mismo período.

No obstante, el indicador de actividad acumuló una contracción del 4,1% durante los primeros siete meses de 2026, en un escenario de debilidad económica que también se reflejó en la demanda de trabajadores.

Comercio, industria y construcción entre los sectores más afectados

Durante julio, ocho de los trece sectores de la actividad privada redujeron sus planteles de trabajadores. Las mayores caídas porcentuales se observaron en Construcción (-0,6%), Intermediación Financiera (-0,4%), Transporte (-0,3%), Comercio (-0,3%), Hoteles y Restaurantes (-0,3%) e Industria (-0,3%).

En términos absolutos, el Comercio encabezó la pérdida de puestos con 3.800 empleos menos, seguido por la Industria, que registró una reducción de 2.800 trabajadores.

La situación industrial presenta una tendencia sostenida de deterioro. De acuerdo con el relevamiento, el sector registró variaciones mensuales negativas en 33 de los últimos 35 meses y acumula la pérdida de casi 95.000 empleos desde septiembre de 2023.

Por su parte, la Construcción retrocedió hasta los 377.000 trabajadores registrados, manteniéndose cerca de sus niveles mínimos históricos.

El empleo privado cayó en 17 provincias

El informe también reflejó diferencias en el comportamiento del mercado laboral entre las distintas jurisdicciones. En julio, el empleo privado formal disminuyó en 17 provincias, aumentó en seis y permaneció estable en una.

Las mayores contracciones porcentuales se registraron en Santa Cruz (-0,9%), Corrientes (-0,7%) y Mendoza (-0,7%). En términos de cantidad de trabajadores, la provincia de Buenos Aires concentró el 66% de la pérdida total del mes, con aproximadamente 8.000 puestos menos.

En contraste, Neuquén (+8,9%) y Río Negro (+3,5%) son las únicas provincias que mantienen niveles de empleo privado formal superiores a los de noviembre de 2023. El estudio relacionó este comportamiento con el dinamismo de la actividad petrolera.

En cuanto al tamaño de las empresas, los datos de agosto mostraron una leve reducción de personal en las grandes firmas (-0,1%), mientras que las pequeñas registraron un incremento del 0,1% y las medianas permanecieron sin variaciones.

El empleo público creció en julio, pero sigue por debajo de 2023

A diferencia del sector privado, el empleo público aumentó en 4.700 puestos durante julio (+0,1%), hasta alcanzar un total de 3,4 millones de trabajadores.

Sin embargo, pese a esa recuperación mensual, el sector estatal acumula una pérdida de 83.000 empleos desde noviembre de 2023, equivalente a una reducción del 2,4%.

En el caso del personal de casas particulares, julio cerró con una disminución de 1.100 puestos (-0,2%), lo que dejó un total de 442.400 trabajadoras registradas.

Este segmento acumula una caída del 4,7% respecto de noviembre de 2023 y una contracción del 11,6% desde su máximo histórico de octubre de 2019, cuando contaba con aproximadamente 58.000 trabajadoras más.

El salario mínimo perdió más del 40% de su poder adquisitivo

Uno de los datos más relevantes del informe corresponde a la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que en septiembre de 2026 se ubicó en $383.800.

Si bien durante ese mes no registró variaciones reales respecto de agosto, el deterioro acumulado desde noviembre de 2023 alcanzó el 40,8% del poder adquisitivo.

Según el IIEP, esta pérdida llevó al salario mínimo real a ubicarse por debajo de los niveles registrados durante la crisis de 2001, hasta alcanzar su valor más bajo desde junio de 2003.

La comparación histórica también muestra que el haber mínimo actual se encuentra un 67,1% por debajo de su máximo de septiembre de 2011, lo que significa que conserva aproximadamente un tercio del poder de compra que tenía entonces.

Los salarios privados muestran una recuperación parcial

En cuanto a las remuneraciones, el Índice de Salarios del INDEC registró en agosto una mejora real del 1,15% mensual para los asalariados del sector privado. Sin embargo, ese indicador todavía se encuentra un 2,3% por debajo del nivel de noviembre de 2023.

Por otra parte, la remuneración promedio estimada para agosto alcanzó los $2.303.686 nominales, con una suba real mensual del 1,3%. Ese valor se ubicaría un 0,8% por encima del registrado en noviembre de 2023.

La situación es diferente entre los trabajadores estatales. Aunque los salarios públicos aumentaron un 0,6% real durante agosto, todavía acumulan una pérdida del 15,3% de su poder adquisitivo en comparación con noviembre de 2023.

De esta manera, el relevamiento de la UBA y el Conicet muestra un mercado laboral caracterizado por la reducción sostenida del empleo registrado privado, diferencias entre sectores productivos y provincias, y una fuerte pérdida del poder de compra del salario mínimo, pese a las mejoras mensuales observadas en algunas remuneraciones.

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