Los bonos argentinos en dólares registraron fuertes caídas y las acciones de empresas nacionales que cotizan en Wall Street retrocedieron hasta un 9%. La reacción de los mercados a la reelección de Lula da Silva en Brasil profundizó la volatilidad regional, en medio de las dudas sobre la economía argentina y el programa financiero de 2027.
El riesgo país argentino se disparó casi un 7% este lunes 26 de octubre y alcanzó los 765 puntos básicos, impulsado por una jornada de elevada volatilidad en los mercados financieros de la región tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil.
El indicador elaborado por J.P. Morgan alcanzó su nivel más alto desde octubre de 2025, cuando Argentina atravesaba la previa de las elecciones legislativas. La suba estuvo acompañada por una marcada caída de los bonos soberanos en dólares y fuertes pérdidas de las acciones argentinas que cotizan en Nueva York.
La incertidumbre regional se sumó a las preocupaciones de los inversores por la evolución de la actividad económica argentina y el programa financiero previsto para 2027, en un contexto marcado por el próximo calendario electoral.
Fuertes caídas de bonos y acciones argentinas
Entre los títulos públicos en dólares, las principales bajas se registraron en el Bonar 2038, que retrocedió un 2,3%; el Bonar 2041, con una caída del 2,2%; y el Bonar 2029, que perdió un 1,8%.
El comportamiento negativo también se trasladó a los ADRs argentinos en Wall Street, donde algunas empresas registraron pérdidas cercanas al 9%.
Las mayores caídas correspondieron a Grupo Supervielle, con un retroceso del 8,3%; Telecom, que perdió un 8,2%; y BBVA, con una baja del 7,9%.
La jornada estuvo condicionada por la reacción de los inversores al resultado electoral brasileño, que generó movimientos en los activos financieros de la región y añadió presión sobre los títulos argentinos.
En ese escenario, el riesgo país volvió a superar la barrera de los 760 puntos básicos, reflejando el deterioro de las cotizaciones de la deuda soberana y la mayor cautela de los inversores frente al panorama económico y financiero.
