domingo, julio 21, 2024

Esta semana comienza el juicio por el crimen del joven futbolista Lucas González

Catorce efectivos de la Policía de la Ciudad comenzarán a ser juzgados el próximo jueves, tres de ellos por el asesinato a balazos del adolescente Lucas González (17) y los restantes 11 por las torturas cometidas contra tres amigos de la víctima y el encubrimiento del crimen, al que quisieron hacer pasar como una persecución de delincuentes, el 17 de noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas.

“Lo que hicieron con nuestras vidas estas basuras es imperdonable, nos arruinaron por completo. Vamos a buscar justicia, no venganza”, dijo a Télam e papá de Lucas, Héctor “Peca” González, en la previa al debate oral por el crimen de su hijo, quien era jugador del club Barracas Central y salía de entrenar con sus amigos la mañana del asesinato.

El inicio del debate está previsto para el jueves, a partir de las 16, en el salón Auditórium -conocido como Sala Amia- de los tribunales situados en Comodoro Py 2002, del barrio porteño de Retiro, y se estima que se extenderá hasta julio, ya que se realizarán en total 11 audiencias, a razón de una por semana, según informaron a esta agencia fuentes judiciales.

El desarrollo del juicio oral estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25, integrado por los jueces Ana Dieta de Herrero, Daniel Navarro y Marcelo Bartumeu Romero, mientras que el fiscal del debate será Guillermo Pérez de la Fuente.

Los voceros explicaron a Télam que la realización del debate en la sede de los tribunales federales de Retiro se debe a una cuestión de espacio, debido a la cantidad de integrantes de cada una de las partes.

En la primera jornada, está prevista la lectura de requerimiento de elevación a juicio y las indagatorias a los imputados, quienes podrán declarar en ese momento o en cualquier otro a lo largo del debate.

Tras ello, declararán los tres amigos de Lucas, quienes fueron víctimas de torturas por parte de integrantes de la fuerza, por lo que actúan como querellantes en la causa con representación del abogado Gregorio Dalbón, el mismo que actúa en nombre de la familia del joven asesinado.

Se trata de Joaquín Zúñiga, Julián Salas y Niven Huanca, quienes estaban con Lucas a bordo del Volkswagen Suran que fue atacado a tiros por la policía, que luego los hizo pasar por delincuentes, a raíz de lo cual estuvieron una noche detenidos en el Instituto de menores Inchausti.

También se espera para la primera jornada el testimonio del padre de Lucas.

Amigos y vecinos de Lucas

Para la primera audiencia se aguarda la presencia de amigos y vecinos de Lucas, además de autoridades del distintos clubes del fútbol argentino, ya que el adolescente fue asesinado mientras era jugador de Barracas Central pero también formó parte de equipos juveniles de Racing Club y Defensa y Justicia, pertenecientes a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Por el asesinato del adolescente están imputados el inspector Gabriel Alejandro Issasi (41), el oficial mayor Fabián Andrés López (48) y el oficial Juan José Nieva (37), quienes integraban entonces la División Brigadas y Sumarios de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad y actualmente se encuentran detenidos.

A los tres se les adjudica la coautoría del delito de “homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía, por placer, por odio racial, por el concurso premeditado de dos o más personas y por cometerse abusando de su función o cargo por un miembro de una fuerza policial”.

Además, los tres enfrentarán cargos por las “tentativas de homicidio agravado, falsedad ideológica y privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley”, en el caso de los amigos de Lucas.

En tanto, otros 11 policías de la Ciudad, también detenidos, serán juzgados por el encubrimiento del crimen de Lucas y las torturas las que fueron sometidos los otros chicos.

Se trata del comisario inspector del Departamento Comunal Vecinal 4 Daniel Alberto Santana (50); el comisario de la Comuna Vecinal 4A, Rodolfo Alejandro Ozán (54); el comisario de la Comisaría Vecinal 4D, Fabián Alberto Du Santos (51); el comisario de la Comuna 4D, Ramón Jesús Chocobar (48) y el comisario Juan Horacio Romero (51) y el subcomisario Roberto Orlando Inca (47), ambos de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4.

También llegan a juicio el principal de la Comuna 4D, Héctor Claudio Cuevas (50); y los oficiales de la Comisaría Vecinal 4D Sebastián Jorge Baidón (28), Jonathan Alexis Martínez (34), Ángel Darío Arévalos (34) y Daniel Rubén Espinosa (33).

Todos están acusados por “falsedad ideológica, privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley, encubrimiento agravado por la condición de funcionarios públicos y por ser el delito precedente especialmente grave e imposición de torturas” y, en el caso de Cuevas e Inca también por “falso testimonio agravado por haber sido cometido en una causa penal y en perjuicio de los imputados”.

Durante la instrucción de la causa habían sido imputadas y detenidas las oficiales de la policía porteña Lorena Miño y Micaela Fariña, quienes fueron las primeras en llegar al lugar tras escuchar las modulaciones por sus handys, aunque más adelante fueron liberadas por falta de mérito.

El dolor de la familia

“Buscamos Justicia, no venganza”. Así, con firmeza, pero con un profundo dolor que lleva hace casi 16 meses, Héctor “Peca” González, papá de Lucas.

“Lo que hicieron con nuestras vidas estas basuras es imperdonable. Nos arruinaron por completo”, aseguró a Télam “Peca”, quien el próximo jueves se sentará por primera vez frente a los 14 policías imputados y detenidos por el crimen de su hijo mayor.

El hombre adelantó que para acompañarlo en la primera audiencia llegarán en micros amigos y vecinos del Florencio Varela, donde reside con su familia.

“Pienso que va a haber mucha gente en apoyo a esta causa porque es muy importante para todos y para la concientización de la justicia, de la misma fuerza policial, ya sea federal, de la provincia o de la ciudad”, dijo.

El padre de Lucas se refirió además a su primer encuentro cara a cara con los 14 policías de la Ciudad acusados de matar a su hijo y de encubrimir el crimen y torturar al resto de los chicos: “La verdad es que no me imagino el momento de tenerlos cara a cara. Vamos a ir como fuimos siempre, desde el primer momento, con la verdad y siendo más personas que lo que fueron ellos”, expresó.

Además, sostuvo que tiene la expectativa de que “la verdad va a salir a la luz” y que tendrán “una justicia justa para tanto dolor”.

“Buscamos justicia, no venganza”, afirmó visiblemente conmovido y recordando a su hijo con una foto jugando al fútbol, ya que era lo que Lucas “amaba”.

En el debate no estará presente la mamá de Lucas, quien desde la semana pasada se encuentra en una clínica para su rehabilitación debido al delicado estado anímico que atraviesa desde que su hijo fue asesinado.

Tortura, encubrimiento y muerte

La familia del joven asesinado y las de los amigos, querellantes en el debate, serán representadas por el abogado Gregorio Dalbón, quien dijo a Télam que el crimen del jugador de Barracas Central “es uno de los hechos más trascendentes, de tortura, encubrimiento y muerte de los últimos años”.
“Los chicos fueron esperados, emboscados, y Lucas asesinado por una brigada de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, que le armó una causa siendo todos menores de edad, que además los torturó y montó una escena en 800 metros cuadrados para urdir un plan siniestro: la impunidad de los asesinos y burlar al sistema judicial. Todo esto mientras Lucas agonizaba como un delincuente en el hospital Pena con custodia”, afirmó.
El letrado dijo que “la impunidad con la que se manejaron todavía da miedo” y resaltó que los imputados son “todos policías de alto rango, como comisarios, subcomisarios, inspectores”.
Al hablar del encubrimiento del crimen, Dalbón recordó el hallazgo de un arma en el auto de los adolescentes, que luego se estableció a través de pericias que fue “plantada” por los propios efectivos de la Ciudad.
“Los chicos sobrevivientes están con tratamiento psicológico, los padres (de Lucas), también desolados, manifiestan que ellos ya perdieron. Nada les va a devolver a su hijo, pero buscarán justicia sin venganza y con absoluto respeto por los imputados. Seremos lo que ellos no fueron”, dijo.
“Deseo una condena justa, no ejemplar. Las condenas no deben ser ejemplares sino justas. Con eso la familia estará en paz”, agregó Dalbón, quien sostuvo que el caso “es muy serio porque existen torturas, discriminación racial, placer y muerte”.
(Fuente: Télam)

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