La inspección realizada por efectivos de la Comisaría Primera permitió detectar a tiempo perforaciones en una de las paredes del sector de alojamiento. Los policías secuestraron elementos improvisados que habrían sido utilizados para intentar abrir una salida. Los tres involucrados, detenidos por causas de homicidio y abuso sexual, sumaron una nueva causa por tentativa de evasión.
La intervención se concretó el viernes, alrededor de las 18 horas, cuando efectivos de la Comisaría Primera de El Soberbio, dependiente de la Unidad Regional VIII, realizaban controles preventivos en el sector de alojamiento de detenidos.
Durante la inspección de la celda número dos, los policías advirtieron dos pequeñas perforaciones en una de las paredes, una cercana al piso y otra a aproximadamente un metro de altura. La detección permitió interrumpir la maniobra antes de que lograran atravesar la estructura.
Asimismo, durante la revisión, los efectivos encontraron una bombilla metálica y un elemento confeccionado con un cabo de escoba, que habrían sido utilizados para realizar las perforaciones.
En el lugar se encontraban alojados Javier M. (52) y Alejandro K. (31), vinculados a causas de abuso sexual, y Álvaro M. (33), detenido por una causa de homicidio.
Ante lo constatado, se dio inmediata intervención a la Justicia, que dispuso notificar a los tres detenidos de una nueva causa por tentativa de evasión. Los involucrados permanecen bajo custodia policial.
Cabe destacar que la Policía de Misiones viene reforzando las medidas de seguridad en las dependencias que alojan detenidos, mediante requisas diarias, inspecciones de las instalaciones y controles de los elementos que ingresan para los internos, incluidos aquellos entregados por familiares. A estas acciones se suma la incorporación de cámaras de vigilancia para fortalecer la supervisión de los sectores de alojamiento.
Asimismo, como se informó oportunamente, en distintas dependencias policiales se incorporó personal del Servicio Penitenciario Provincial a las tareas de custodia y resguardo de detenidos. Esta medida permitió reorganizar los recursos humanos y destinar más efectivos policiales a su función primordial de prevención y seguridad en los barrios, fortaleciendo la presencia de patrullas y la capacidad de respuesta ante los requerimientos de la comunidad.




