Montecarlo trabaja junto con los municipios de Piraí, Caraguatay y El Alcázar en la reparación de 12 kilómetros de la ex ruta 12, con el objetivo de contar con una salida alternativa ante posibles nuevas crecidas. La intendenta Kathia Joerg explicó a Códigos que las tareas buscan anticiparse a eventuales interrupciones del tránsito sobre los puentes Paranay y Piraí-Guazú, frente a la previsión de más precipitaciones en la región.
La jefa comunal vinculó estas intervenciones con la necesidad de preparar la infraestructura para afrontar situaciones similares a las registradas en las últimas semanas. “Se prevé este fenómeno de El Niño hasta febrero del año que viene, por lo cual queremos estar preparados”, sostuvo. El acondicionamiento del tramo terrado permitirá disponer de otra conexión si vuelve a cerrarse la carretera nacional en esos sectores.
En el ámbito urbano, la funcionaria señaló que meses atrás se realizaron tareas de dragado y canalización en dos arroyos que circunvalan la ciudad, además de limpieza de alcantarillas y pasos viales. También se relocalizó a familias que residían junto a esos cauces hacia un sector con lotes provistos de servicios, como parte de las acciones destinadas a reducir el riesgo de inundaciones en los barrios cercanos.
Según indicó, las precipitaciones de los últimos dos meses no obligaron a realizar nuevas evacuaciones ni traslados de vecinos. Joerg destacó que la información suministrada por Alerta Temprana permitió organizar acciones con distintos sectores y anticiparse a las dificultades. Además, remarcó que el ingreso de agua a las viviendas provoca pérdidas materiales y consecuencias psicológicas para quienes deben abandonar sus pertenencias y volver a empezar.
Gestión municipal
Sobre la situación financiera del municipio, Joerg afirmó que las previsiones adoptadas permitieron sostener los servicios y encarar el cierre del año de manera ordenada. Sin embargo, reconoció que debieron frenar parte de la obra pública y reducir el ritmo de ejecución de proyectos financiados con recursos propios. En particular, señaló que las iniciativas dependientes de aportes nacionales permanecen paralizadas desde hace varios años.
En ese contexto, mencionó la continuidad de los trabajos en la Escuela 773, una construcción que dependía de fondos nacionales y cuya finalización asumió el Gobierno provincial. La intendenta explicó que esa intervención pudo retomarse, mientras otras avanzan con mayor lentitud por las restricciones presupuestarias. Pese a ese escenario, sostuvo que la administración realizó las previsiones necesarias para mantener las prestaciones municipales durante los últimos meses del año.
La comuna también puso en marcha una moratoria destinada a contribuyentes que acumularon deudas durante los últimos dos o tres años debido a la situación económica. Según explicó la mandataria "el régimen contempla una quita de hasta el 100% de las tasas y recargos para facilitar la regularización de las obligaciones pendientes". La medida forma parte de la organización financiera con la que el Ejecutivo local busca afrontar el cierre del ejercicio.



