A partir del 1° de mayo, cargar nafta o gasoil será más caro debido a la actualización parcial de impuestos que dispuso el Gobierno nacional, pese a que YPF había anunciado la estabilidad de sus precios por 45 días frente al alza internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 302/2026, firmado por el presidente Javier Milei, junto al jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo. El ajuste impacta directamente en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el impuesto al dióxido de carbono.
En términos concretos, la nafta tendrá un incremento impositivo de poco más de $10 por litro más el componente ambiental, mientras que el gasoil sumará aumentos que superan los $9, con adicionales específicos según el tipo de combustible. Aunque el ajuste no es total, tendrá efecto inmediato en los precios al consumidor.
El esquema oficial mantiene diferidos otros aumentos pendientes —correspondientes a actualizaciones de 2024 y 2025— hasta junio de 2026. En paralelo, el consumo de combustibles continúa en baja según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, reflejando el impacto de los precios sobre la demanda.
