La situación de las pequeñas y medianas empresas continúa generando preocupación. Un informe difundido por Industriales PyMEs Argentinos (IPA) advirtió que, desde diciembre de 2023, se registró el cierre de 24.978 empresas aportantes y la pérdida de 364.554 puestos de trabajo asalariado, en un contexto marcado por la caída del consumo, la retracción de la actividad productiva y las dificultades para sostener la competitividad.
De acuerdo con el relevamiento, el mercado laboral acumula 26 meses consecutivos de deterioro, reflejando el impacto de la desaceleración económica sobre distintos sectores productivos. La industria manufacturera aparece entre las actividades más afectadas, con una reducción de 48.950 empleos formales en comparación con el mismo período del año anterior.
El estudio señala que uno de los principales factores que presionan sobre las PyMEs es la combinación de una inflación persistente con un tipo de cambio que evoluciona por debajo de los costos internos, situación que reduce la competitividad de la producción nacional y encarece la estructura de las empresas en términos internacionales.
A este escenario se suma la debilidad del consumo. Según los datos analizados por IPA, las ventas en supermercados registraron una caída del 3,1% durante el primer trimestre, mientras que una parte significativa de las compras se concretó mediante tarjetas de crédito y otras modalidades de financiamiento, reflejando las dificultades de los hogares para sostener el gasto corriente.
El informe también analiza el desempeño del sector externo y advierte que el saldo comercial positivo registrado por el país estuvo impulsado principalmente por actividades vinculadas a recursos naturales. En paralelo, se observó una disminución en las importaciones de bienes de capital y componentes productivos, indicadores que suelen estar asociados a la inversión y la actividad industrial.
Desde la entidad sostienen que la estabilidad macroeconómica resulta necesaria para recuperar la actividad, aunque remarcan que también se requieren condiciones que permitan sostener la producción, el empleo y la inversión de las pequeñas y medianas empresas.
En ese marco, el relevamiento plantea que la evolución de la economía durante los próximos meses dependerá en gran medida de la capacidad para fortalecer el mercado interno, recuperar el nivel de actividad y generar condiciones que favorezcan la continuidad de las empresas y la creación de empleo.
