El riesgo país volvió a superar los 600 puntos tras cinco jornadas de caída de los bonos argentinos

El indicador de J.P. Morgan alcanzó los 610 puntos básicos, su nivel más alto en casi dos semanas. Los títulos soberanos en dólares volvieron a retroceder en Wall Street, presionados por el escenario internacional y la incertidumbre de los inversores.

El riesgo país argentino volvió a superar la barrera de los 600 puntos básicos este miércoles y alcanzó las 610 unidades, en medio de una nueva jornada negativa para los bonos soberanos en dólares. Los títulos acumularon su quinta rueda consecutiva de pérdidas, afectados por las condiciones financieras internacionales y las expectativas del mercado sobre la economía local.

El indicador elaborado por J.P. Morgan llegó así a su nivel más elevado en casi dos semanas. La suba refleja el retroceso en las cotizaciones de los bonos argentinos, en un contexto de mayor cautela entre los inversores y de creciente atención sobre el escenario político de cara a las elecciones de 2027.

Entre los papeles más afectados se ubicó el Global 2046, con una caída del 0,93%, seguido por el Global 2041, que perdió 0,71%, y el Bonar 2035, con una baja del 0,68%. Las ventas se concentraron principalmente en los títulos de mayor plazo.

Uno de los factores que presionó al mercado fue el dato de inflación de Estados Unidos, que superó las previsiones de los analistas y reforzó las expectativas de una posible suba de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).

Un escenario de tasas internacionales más elevadas suele reducir el atractivo de los activos de mayor riesgo, entre ellos los bonos de países emergentes como Argentina. A esto se sumaron las tensiones geopolíticas y la falta de factores locales capaces de impulsar una recuperación sostenida de las cotizaciones.

Tasas locales y cautela de los inversores

El operador de Balanz, Marcos Montero, describió la jornada como un período de mayor aversión al riesgo tanto en Argentina como en los mercados internacionales.

“Fue una rueda de aversión al riesgo, tanto en lo local como en el mercado internacional”, señaló el especialista, quien también analizó el comportamiento de los instrumentos financieros en pesos.

Según explicó, las tasas de corto plazo comenzaron la jornada por encima de lo esperado. La caución bursátil operó inicialmente cerca del 25% nominal anual, lo que provocó ventas de bonos a tasa fija.

Hacia el cierre, la tasa retrocedió hasta aproximadamente el 20% anual y permitió una recuperación parcial de esos instrumentos. En paralelo, los bonos duales de mayor plazo registraron una importante presión vendedora, con rendimientos que terminaron por encima de TAMAR más 10%.

Montero también señaló que la licitación del Tesoro se desarrollaba en un escenario de vencimientos moderados, por lo que no representaba un desafío significativo para el financiamiento del Gobierno.

La inflación argentina y las perspectivas económicas

En el plano local, los inversores también evaluaron el último dato de inflación publicado por el INDEC, que mostró una suba del 1,9% en septiembre, por encima del 1,7% registrado en agosto.

El economista jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Franco, explicó que la aceleración del índice general estuvo en línea con las previsiones privadas y destacó un comportamiento más favorable de la inflación núcleo.

“La buena noticia la dio la inflación núcleo, que desaceleró a 1,7% mensual y anotó el quinto mes consecutivo por debajo de 2% mensual”, indicó.

De cara a los próximos meses, el especialista consideró fundamental sostener el equilibrio fiscal y monetario para profundizar la desaceleración de los precios. También advirtió sobre la influencia de factores externos, especialmente el precio internacional del petróleo y las tasas de interés estadounidenses.

En este escenario, el regreso del riesgo país a los 610 puntos básicos refleja las dificultades de los activos argentinos para recuperar terreno. La evolución de las tasas internacionales, las condiciones de financiamiento y las expectativas políticas y económicas locales seguirán siendo determinantes para el comportamiento de los bonos.

Más Información