La mora empresarial creció 53% en un año y ya afecta a casi 60 mil firmas en Argentina

Durante agosto, otras 1.937 firmas ingresaron en situación de mora y el total llegó a 58.982. Entre las personas físicas, más de 6,3 millones presentan atrasos crediticios, mientras que los casos considerados irrecuperables superan los 3,7 millones.

El deterioro de la capacidad de pago continúa afectando al sector empresarial argentino. Durante agosto, 1.937 empresas se sumaron a los registros de mora bancaria, lo que elevó a 58.982 la cantidad de firmas con obligaciones financieras atrasadas. La cifra representa un incremento interanual del 53%, de acuerdo con un relevamiento de Fidelitas.

El informe refleja las dificultades que enfrentan las compañías para sostener sus compromisos financieros en un escenario marcado por el elevado costo del crédito y la debilidad de distintos sectores productivos. Aunque algunos indicadores mostraron mejoras parciales, el panorama general continúa caracterizado por un alto nivel de riesgo.

En el segmento de personas físicas, la cantidad de CUIT con algún grado de irregularidad crediticia disminuyó de 6.369.815 a 6.302.536, una reducción del 1,1%. La mejora se concentró principalmente en la mora temprana, identificada como situación 2, que registró una baja del 8,9%.

Sin embargo, los atrasos más graves mantienen una evolución preocupante. Actualmente, 3,7 millones de CUIT se encuentran en situación crediticia 5, considerada irrecuperable, frente a los 1,8 millones contabilizados en enero de 2025. Esto significa que los casos de mayor deterioro financiero se duplicaron en poco más de un año y medio.

El riesgo financiero continúa elevado

El Sistema de Evaluación de Riesgo Fidelitas (SERF) se ubicó en 37,7 puntos, con una disminución de 0,6 puntos respecto de agosto, y permaneció dentro de la categoría de Riesgo Elevado.

El componente crediticio fue el de peor desempeño, con apenas 19 puntos. Durante septiembre, el aumento de empresas con pagos atrasados coincidió con una reducción de la tendencia ponderada de cheques rechazados y una estabilización en la cantidad de personas con dificultades financieras.

Entre los principales factores que explican este escenario aparece el costo del financiamiento. Según el análisis, las tasas de interés elevadas dificultan el acceso al crédito, tanto para empresas como para familias, y afectan las decisiones de consumo e inversión.

La política monetaria destinada a contener la inflación y moderar la demanda de dólares también condiciona la recuperación del financiamiento privado cuando el costo del dinero permanece elevado durante períodos prolongados.

Industria y construcción muestran retrocesos

El deterioro crediticio se desarrolla en una economía con resultados dispares entre sectores. El componente de actividad del SERF alcanzó los 51,2 puntos, aunque los datos incorporados al relevamiento muestran retrocesos en actividades relevantes para la producción y el empleo.

En agosto, la construcción cayó 4,4% interanual y la industria manufacturera retrocedió 3,2%. Estos resultados contrastaron con el crecimiento de la minería, mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) había registrado una caída interanual en julio.

Las diferencias entre sectores reflejan una recuperación desigual, con actividades vinculadas a los recursos naturales que muestran mejores resultados frente a otras ramas productivas que continúan enfrentando dificultades.

Por su parte, el comercio exterior fue el componente de mejor desempeño, con 72,8 puntos, favorecido por el superávit comercial registrado en agosto. No obstante, ese resultado positivo no logró compensar el deterioro de los demás indicadores.

Advertencias sobre los vencimientos de deuda de 2027

El relevamiento también planteó interrogantes sobre el escenario financiero de los próximos meses, especialmente por los compromisos de deuda soberana previstos para 2027.

Según Fidelitas, los vencimientos de capital e intereses alcanzarían los US$25.000 millones durante ese año, lo que representa un desafío adicional para la economía argentina.

La evolución de las reservas internacionales, la demanda privada de divisas y las posibilidades de refinanciar esos compromisos serán factores determinantes para el panorama financiero.

Mientras tanto, el incremento de empresas en mora y la persistencia de millones de personas con dificultades para cumplir sus obligaciones muestran que la capacidad de pago sigue bajo presión, pese a las mejoras registradas en algunos segmentos del sistema crediticio.

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