El dólar mayorista interrumpió su racha bajista y registró una suba este martes, aunque se mantiene en niveles cercanos a los mínimos de los últimos meses. En este contexto, la brecha respecto al techo de la banda cambiaria se amplió y ya ronda el 23%, en medio de un escenario que reabre el debate sobre un posible atraso cambiario.
La cotización mayorista avanzó $10 y cerró en $1.364, luego de haber retrocedido cerca de $16 en la jornada previa. Aun con este repunte, el tipo de cambio oficial continúa contenido frente al límite superior de la banda, fijado actualmente en $1.677,45. Durante la rueda, el volumen operado en el segmento contado alcanzó los u$s550 millones.
En el mercado de futuros, los contratos mostraron comportamiento dispar, con subas en los plazos más cortos. Las proyecciones del mercado ubican al dólar en torno a $1.377,5 hacia fines de abril. En total, el volumen negociado en este segmento fue de aproximadamente u$s1.270 millones.
En el segmento minorista, el Banco Nación ofreció el dólar a $1.385 para la venta, lo que llevó al dólar tarjeta a ubicarse en $1.800,5. En tanto, el promedio de entidades relevado por el Banco Central marcó una cotización de $1.389,01.
Entre los tipos de cambio financieros, el contado con liquidación se posicionó en $1.469,51, mientras que el MEP operó en $1.408,89. Por su parte, el dólar blue subió hasta los $1.410, y el dólar cripto se ubicó en $1.458,54.
En paralelo, el Banco Central aprovechó el contexto de apreciación cambiaria para fortalecer sus reservas, sin necesidad de intervenir cerca del techo de la banda.
Desde la consultora Criteria señalaron que en la segunda semana de abril se consolidó un escenario de estabilización financiera de corto plazo, impulsado por la apreciación del tipo de cambio, la activa participación del BCRA y una baja generalizada de tasas y spreads. No obstante, advirtieron que persisten tensiones: el exceso de liquidez y la caída de tasas conviven con una desinflación más lenta de lo esperado, lo que presiona sobre las tasas reales y ajusta al alza las expectativas inflacionarias.
