El Gobierno nacional confirmó que este viernes enviará al Congreso un nuevo paquete de proyectos de ley con los que buscará profundizar su agenda de reformas económicas y regulatorias. El anuncio fue realizado por el vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien detalló que las iniciativas incluyen el denominado “Súper RIGI”, una ley de Lobby, una normativa vinculada a la ludopatía y modificaciones a la Ley de Etiquetado Frontal.
A través de sus redes sociales, Adorni informó que los proyectos ingresarán al Palacio Legislativo durante la jornada y remarcó que forman parte del esquema impulsado por el oficialismo para avanzar con cambios estructurales en distintos sectores.
Uno de los puntos centrales será el llamado Súper RIGI, una ampliación del actual Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. La iniciativa apunta a atraer capitales destinados a sectores tecnológicos y productivos estratégicos como la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares y turbinas eólicas.
El proyecto contempla beneficios fiscales y aduaneros para las empresas que ingresen al régimen. Entre ellos, se incluye una reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada de inversiones y eliminación de derechos de exportación para productos desarrollados bajo ese esquema. Además, el Gobierno busca limitar la carga tributaria provincial y municipal sobre las compañías adheridas.
Según estimaciones oficiales, el nuevo régimen podría captar inversiones por entre 20 mil y 30 mil millones de dólares en los próximos años.
Otro de los proyectos estará enfocado en la ludopatía y el crecimiento de las apuestas online, especialmente entre adolescentes. La propuesta buscará establecer mayores controles sobre las plataformas digitales de juego y regular la publicidad vinculada al sector en redes sociales y otros espacios de difusión.
En paralelo, el oficialismo impulsará una Ley de Lobby destinada a transparentar la relación entre funcionarios públicos, legisladores y representantes de empresas u organizaciones. La iniciativa prevé la creación de registros de audiencias y mecanismos de control sobre la gestión de intereses ante el Estado.
También habrá cambios en la Ley de Etiquetado Frontal de alimentos. El Gobierno pretende modificar el sistema actual de sellos de advertencia y revisar los criterios utilizados para determinar excesos de sodio, azúcares y grasas.
La propuesta plantea que los cálculos se realicen únicamente sobre los componentes añadidos durante la elaboración de los productos y no sobre valores naturales presentes en los alimentos. Desde el oficialismo sostienen que la normativa vigente genera distorsiones y alcanza a una gran parte de los productos comercializados en el país.
Con este paquete legislativo, el Ejecutivo buscará abrir una nueva etapa de debate parlamentario en medio de las negociaciones políticas que mantiene con distintos sectores del Congreso.
