El Ministerio de Desarrollo Social de Misiones proyecta para 2027 un presupuesto de $96.000 millones, un incremento del 38% respecto del ejercicio 2026 y contempla recursos para comedores, merenderos, familias tareferas y espacios de atención a las infancias, además de partidas para responder ante contingencias.
El ministro Fernando Meza presentó los lineamientos de la cartera ante la Legislatura y señaló que la planificación para el próximo ejercicio fue elaborada bajo criterios de austeridad y racionalidad en el gasto, aunque con la decisión de sostener las políticas sociales mediante financiamiento provincial.
Entre las áreas que concentrarán una mayor asignación presupuestaria aparecen los comedores y merenderos, la asistencia a familias celíacas, las cocinas centralizadas y descentralizadas, el acompañamiento a las familias tareferas y las políticas destinadas a la atención de las infancias.
Meza ubicó a la asistencia alimentaria entre las principales prioridades de la cartera y destacó especialmente el acompañamiento a las 14.000 familias tareferas de la provincia, además de la atención que se brinda a través de unos 70 espacios destinados a las infancias.
“Por nivel de impacto presupuestario, lo que es la asistencia alimenticia, sobre todo comedores, merenderos, el acompañamiento a las 14.000 familias tareferas y la atención y cuidado a las infancias” se encuentran entre las áreas que requieren una mayor asignación de recursos, explicó el ministro.
La demanda alimentaria continúa en aumento
Uno de los puntos planteados durante la exposición fue la evolución de la demanda sobre los programas de asistencia alimentaria. Según Meza, la necesidad de atención en comedores y merenderos mantiene una tendencia creciente desde hace más de dos años, por lo que el ministerio utiliza registros específicos para determinar la asistencia que requiere cada familia.
El funcionario explicó que la provincia cuenta con mecanismos de seguimiento como el Registro Provincial de Comedores Comunitarios (REPECOM) y el Registro Provincial de Comedores Comunitarios y Merenderos (REPECOP), además de un Centro de Monitoreo Social que permite relevar las características y necesidades de los grupos asistidos.
En Posadas, indicó Meza, alrededor de 12.000 familias están comprendidas actualmente dentro de los programas de asistencia alimentaria que incluyen comedores y cocinas centralizadas distribuidas en distintos barrios.
“La asistencia que se logra a través de esa contención alimenticia es sumamente importante”, sostuvo el ministro, al explicar que la intervención se define a partir de una evaluación y seguimiento de las necesidades de cada familia.
Contingencia por fenómenos como El Niño
El presupuesto también contempla partidas destinadas a atender situaciones extraordinarias que puedan presentarse durante el año, como fenómenos climáticos, inundaciones y otros eventos que requieran asistencia inmediata.
Meza señaló que se trata de necesidades difíciles de prever con precisión, pero que requieren contar con recursos disponibles para responder rápidamente. Como ejemplo, mencionó que durante un fin de semana reciente se registraron casi 150 reportes de familias afectadas, más de 40 de ellos en Posadas, mientras que una crecida del río Uruguay también afectó a más de 40 familias.
“Son situaciones muy variables, pero deben contar con esa partida presupuestaria”, explicó el ministro, quien definió al presupuesto como una hoja de ruta que permite contar con previsibilidad y trazabilidad frente a las distintas demandas que puedan surgir durante el ejercicio.
De esta manera, la planificación de Desarrollo Social para 2027 combina el sostenimiento de los programas de asistencia permanente con recursos destinados a contingencias, en un escenario en el que la cartera provincial reconoce una mayor demanda sobre las políticas alimentarias y de acompañamiento social.
