Consultoras privadas anticipan que la economía mantuvo un desempeño frágil durante junio, luego de que la actividad registrara en mayo su segunda caída mensual consecutiva, un resultado que sorprendió al mercado. Los primeros indicadores del sexto mes del año muestran un escenario marcado por la debilidad del consumo, el retroceso de la construcción y la industria, y una recuperación que continúa concentrada en pocos sectores.
De acuerdo con un relevamiento de Max Capital, 14 de los 22 indicadores de alta frecuencia que monitorea —entre ellos actividad industrial, construcción, consumo y exportaciones— registraron variaciones mensuales negativas en junio, lo que refleja una dinámica económica aún debilitada. La consultora aclaró, sin embargo, que el análisis no contempla al sector agropecuario, cuya evolución podría aportar un desempeño más favorable.
En la misma línea, el economista Gabriel Caamaño, de Outlier, sostuvo que los datos preliminares de junio resultan incluso más débiles que los de mayo, aunque señaló que el mal desempeño del quinto mes podría atenuar parcialmente el impacto estadístico. A su entender, la actividad continúa evolucionando por debajo de las expectativas del mercado, lo que podría derivar en nuevas correcciones a la baja de las proyecciones de crecimiento.
Otras fuentes del mercado pidieron cautela al analizar la evolución mensual, ya que mayo también era esperado como un mes de recuperación y finalmente terminó mostrando una contracción.
Tras conocerse el dato oficial de mayo del INDEC, la consultora Equilibra estimó que la actividad económica habría permanecido prácticamente estable en junio respecto del mes anterior. No obstante, su indicador que excluye agro, minería, energía y pesca proyecta una caída mensual del 0,5%, acumulando tres bajas consecutivas.
Desde LCG advirtieron que el crecimiento de sectores como minería, petróleo, gas y agro todavía no logra trasladarse al resto de la economía. Además, señalaron que la falta de un impulso sostenido de la demanda interna, un mercado laboral estancado, mayores niveles de morosidad y tasas de interés reales elevadas continúan limitando la recuperación de la mayoría de las actividades.
Construcción, industria y consumo muestran señales de debilidad
Los indicadores sectoriales publicados durante junio refuerzan ese diagnóstico.
En la construcción, el Índice Construya registró una caída mensual del 2% y una baja interanual del 0,6% en las ventas de materiales destinadas al sector privado. A su vez, la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) informó que los despachos de cemento retrocedieron 1,4% interanual y 0,8% frente a mayo, acumulando una caída del 3% en el primer semestre.
La industria metalúrgica también mostró un desempeño negativo. Según ADIMRA, la actividad cayó 4,6% interanual y 0,3% respecto de mayo, mientras que el acumulado de 2026 refleja una contracción del 5,7%.
En el sector automotor, la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) informó que durante junio se patentaron 45.995 vehículos, un 12,8% menos que un año atrás. Si bien hubo una mejora mensual del 7,2%, el balance del primer semestre continúa en terreno negativo, con una disminución del 9,9% respecto del mismo período de 2025.
También el crédito al consumo evidenció señales de enfriamiento. El último informe del Banco Central mostró que los préstamos destinados al consumo retrocedieron 0,8% en términos reales frente al mes anterior, con caídas similares tanto en tarjetas de crédito como en préstamos personales.
Por su parte, las ventas minoristas pyme, medidas por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), registraron una baja mensual del 1,3%, acumulando una retracción del 2,5% en el primer semestre. En la comparación interanual, el crecimiento fue de apenas 0,9%.
