En medio de tensiones políticas, el presidente Javier Milei encabezó este sábado el acto oficial por el Día de la Bandera en la ciudad de Rosario. Tras su ausencia en 2025, el jefe de Estado brindó un discurso frente al Monumento Histórico Nacional de la Bandera donde reivindicó la figura de Manuel Belgrano y aseguró que "puede ser considerado el primer intelectual liberal económico argentino".
“Buenos días a todos. Es para mí un honor poder estar al pie de este monumento que tan importante es para nuestra historia. Recordamos hoy una de las grandes gestas de la nacionalidad argentina. La creación del símbolo que nos une, nos representa y nos identifica como pueblo”, señaló el jefe de Estado al comienzo de su discurso.
Luego señaló que "al recordar la bandera, también recordamos a su creador. Recordar a Manuel Belgrano es recordar mucho más que un militar, a un revolucionario o a un prócer. Es recordar al gran promotor de la libertad política y económica en los orígenes de nuestra nación”.
“Belgrano luchó por crear un país autónomo para los futuros argentinos. Una patria libre para decidir su destino. Y al mismo tiempo, promovió una sociedad donde las personas tuvieran libertad para trabajar, comerciar, producir, educarse y progresar”, agregó sobre la figura del
Para Milei, la obra de Belgrano fue "imaginar una Nación antes de que existiera y sembrar las ideas que permitirían construirla". "Por eso, la bandera no fue solamente una insignia militar. Fue la expresión de una idea de país. Fue la representación visible de una causa. La causa de la libertad”, destacó.
En el continuado de elogios e intentos de comparar la vida del prócer con sus ideas de Gobierno, recordó: “Manuel Belgrano fue uno de los grandes reformistas ilustrados y precursor de una crítica sistemática al mercantilismo y al monopolio brindado desde el Estado. Impulsó ideas modernas frente al estancamiento colonial. Promovió la educación, la agricultura, el comercio y el desarrollo tecnológico, incluso antes de 1810. Fue una voz ilustrada y valiente en busca de traer nuevos vientos al Río de la Plata y de derribar las prácticas monopólicas y el contrabando”.
“Su batalla cultural fue contra los privilegios y el mercantilismo, una economía basada en los metales y no en la organización del trabajo. Por eso, promovió una economía libre y dinámica en la que el trabajo genuino fuera el eje impulsor de la sociedad”, agregó luego.
A posterior, Milei puso en valor que Belgrano vivió una paradoja: "Por mandato familiar fue abogado, pero sus pasiones fueron la economía y la difusión de ideas absolutamente novedosas para la época, como las de Adam Smith. Leyó y admiró la riqueza de las naciones y los aportes de los fisiócratas. Comprendió que la riqueza no provenía de los privilegios otorgados por el poder, sino del trabajo, la producción, el intercambio y la iniciativa de las personas”.
“Por eso, puede ser considerado el primer intelectual liberal económico argentino. Un criollo que empezó a pensar la generación de riqueza desde la libertad económica, la propiedad y la iniciativa privada, mucho antes de que esas palabras formaran parte de nuestras constituciones y de nuestras instituciones”, insistió.
De esta manera, sobre el final de su discurso analizó que "cuando hoy miramos nuestra bandera, no vemos solamente los colores celeste y blanco. Vemos una historia, vemos una lucha, vemos una revolución, vemos una idea de libertad. Vemos a un hombre que se animó a imaginar una nación cuando todavía no existía”.
"Mientras haya argentinos dispuestos a defender la libertad, el trabajo, el mérito, la propiedad, la producción y la independencia nacional, el sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo, flameando sobre nuestras plazas, nuestras escuelas, nuestros hogares y nuestros corazones", concluyó el Presidente.
El evento se llevó a cabo en medio de una fuerte interna libertaria. Estuvieron presentes los principales funcionarios del Gobierno, entre ellos el jefe de Gabinete Manuel Adorni, y la vicepresidenta Victoria Villarruel, que asistió pese a no tener invitación oficial desde Casa Rosada.
Pese al respaldo público brindado por Milei a Adorni, envuelto en denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, hace algunas horas y tras una reunión en la Quinta de Olivos, el jefe de Estado nombró a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, en una estrategia de dar un giro en la comunicación oficial.
El vuelo presidencial salió a las 9 desde Aeroparque y llegó 9:40 al Aeropuerto Internacional de Rosario Islas Malvinas. Luego de un recorrido en helicóptero por 10 minutos hacia la sede rosarina de Prefectura Naval, fue recibido por el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin.
Un avión militar llevó a todos los funcionarios desde Aeroparque hasta la ciudad rosarina. Además de todos los ministros, excepto Juan Bautista Mahiques, estuvieron el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli; el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez.
