Según el relevamiento mensual de CAME, la diferencia aumentó
un 3,9% con respecto a marzo y fue baja la participación del productor en el
valor final de los alimentos. El limón y el repollo impulsaron este aumento.
De acuerdo al último Índice de Precios en Origen y Destino
(IPOD) que elabora el área de Economías Regionales de la Confederación
Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en abril la brecha de precios entre lo
que pagó el consumidor y recibió el productor subió un 3,9% en comparación a
marzo pasado.
Los consumidores, en promedio, pagaron 5,56 veces más de lo
que cobró el productor por sus productos en la tranquera de sus campos, cuando
en marzo la diferencia fue de 5,35 veces. En base al relevamiento de CAME sobre
25 productos, en 14 de ellos las brechas subieron y en 11, bajaron.
Por su parte la participación del productor en el precio
final de los alimentos fue tan sólo del 22%, con una caída del 3,6%, luego de dos meses consecutivos de
recomposición.
Los especialistas de la Confederación explicaron:
"Abril fue un mes de buen clima en la mayoría de las zonas productoras,
especialmente en el norte argentino. Los precios y las brechas se movieron más
en función de las estacionalidades típicas de cada producto, pero especialmente
por la caída en el consumo y las subas en los costos. Esto derivó en algunas
tensiones en los precios de ciertos productos".
Productos con mayor y menor brecha
Entre los productos con mayores brechas en abril figuran: la
naranja, donde el precio se multiplicó por 13,5 veces desde que salió del
campo; el limón con 12 veces; mandarina, 8,4; manzana, 7,3; zanahoria, 7,2;
pera, 7,1; y el arroz, 6,7.
Otro producto con fuerte incremento en la brecha fue el
repollo, que pasó de 3,7 veces en marzo a 6,04 veces en abril, como
consecuencia de una caída del 41% en el precio recibido por el productor.
Los inconvenientes en la producción de hojas verdes se
reflejaron principalmente en las provincias de Santa Fe y de Buenos Aires. Si
bien la cosecha es buena, los productores observan una caída del 60% en sus
ventas, lo que lleva a que el 40% de su producción sea retirada.
Por otro lado, los productos con menores brechas en abril,
fueron: el huevo, donde el precio desde que salió de la chacra apenas se
multiplicó por 1,88 veces, seguido por la acelga con 2,49; la carne de pollo,
2,83; calabaza, 3,28; y la cebolla, 3,38 veces.
El IPOD es un indicador que permite medir las distorsiones
que suelen multiplicar por varias veces el precio de origen de muchos productos
agropecuarios desde que salen del campo hasta que llegan al consumidor. Esas
distorsiones son muy dispares según producto, región, tipo de comercio y época
del año.
Para CAME, las diferencias están determinadas por un
conjunto de comportamientos: algunos especulativos de diferentes actores del
mercado -básicamente de las grandes cadenas de supermercados que se abusan de
su posición dominante en el mercado- y otros, son factores comunes como la
estacionalidad, los costos de almacenamiento y transporte.