Pedro Alliana reemplazará a Santiago Peña en la Presidencia de Paraguay tras su renuncia

El actual vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, asumirá la conducción del país tras la renuncia de Santiago Peña, en medio de una crisis financiera vinculada al caso Ueno Bank y los cuestionamientos a su gestión. El dirigente del Partido Colorado deberá completar el mandato presidencial hasta agosto de 2028, mientras que el Congreso tendrá la responsabilidad de designar a su reemplazante en la Vicepresidencia.

Pedro Alliana nació el 19 de febrero de 1974 en Pilar, departamento de Ñeembucú, y construyó una extensa trayectoria política dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR), conocida como Partido Colorado. Antes de ingresar a la actividad partidaria, estuvo vinculado al comercio y al deporte, e integró la selección paraguaya de básquetbol en 1991. Su carrera política comenzó en 2006, cuando se postuló a la intendencia de su ciudad natal, aunque no consiguió imponerse en las elecciones.

En 2008 fue elegido gobernador de Ñeembucú, función que desempeñó hasta 2013. Posteriormente, llegó a la Cámara de Diputados, donde ocupó una banca durante dos períodos consecutivos y ejerció la presidencia del cuerpo entre 2015 y 2022. Su crecimiento político estuvo estrechamente relacionado con el movimiento Honor Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes, uno de los principales referentes del oficialismo paraguayo.

Además de su actividad legislativa, Alliana presidió la Junta de Gobierno del Partido Colorado desde abril de 2016 hasta enero de 2023. Ese recorrido le permitió consolidar su influencia dentro de la estructura partidaria y convertirse en una figura central del oficialismo. En las elecciones generales de abril de 2023 acompañó a Santiago Peña como candidato a vicepresidente y ambos asumieron sus funciones el 15 de agosto de ese año.

Su trayectoria también estuvo atravesada por cuestionamientos relacionados con presuntos casos de nepotismo, debido a la presencia de familiares en distintos organismos estatales. Entre las situaciones que generaron controversia figuró la contratación de su hija Montserrat Alliana en la Cámara de Diputados. También fueron señalados los cargos públicos ocupados por su esposa, Fabiana Souto Ortiz, y otros familiares vinculados a la Vicepresidencia y a la Entidad Binacional Yacyretá.

La salida de Peña activará el mecanismo de sucesión establecido por la Constitución paraguaya, que dispone que el vicepresidente debe asumir la Presidencia ante una renuncia definitiva y completar el período correspondiente. De esta manera, Alliana quedará al frente del Poder Ejecutivo hasta el 15 de agosto de 2028, sin necesidad de convocar a nuevas elecciones presidenciales. Sin embargo, su llegada al máximo cargo dejará vacante la Vicepresidencia de la República.

Según el artículo 234 de la Constitución, cuando la vacancia de la Vicepresidencia ocurre durante los últimos dos años del mandato, corresponde al Congreso Nacional elegir al reemplazante mediante mayoría absoluta. Como el actual período comenzó en agosto de 2023, serán los legisladores quienes deberán resolver la designación, con al menos 63 votos entre senadores y diputados, para completar la gestión hasta 2028.

Paraguay ya atravesó situaciones similares en 2012 y 2018. Tras la destitución de Fernando Lugo, Federico Franco asumió la Presidencia y el Congreso designó a Óscar Denis Sánchez como vicepresidente. Años después, durante el gobierno de Horacio Cartes, la renuncia de Juan Afara derivó en la elección legislativa de Alicia Pucheta, quien se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del país.

Más Información