El stock de reservas internacionales del Banco Central (BCRA) volvió a crecer este miércoles y superó por primera vez en casi siete años la barrera de los u$s50.000 millones. El incremento estuvo impulsado principalmente por la revalorización del oro, mientras que las compras oficiales de divisas fueron las más bajas desde el inicio del programa de acumulación de reservas.
Las reservas brutas aumentaron u$s417 millones y cerraron en u$s50.059 millones, el nivel más elevado desde 2019. Sin embargo, el avance respondió mayormente al efecto de valuación de los activos que integran las reservas y no a una mayor intervención del organismo en el mercado cambiario.
El oro explicó gran parte del aumento
El principal motor de la suba fue el oro, que avanzó 3,8% en los mercados internacionales tras señales de una posible distensión en Medio Oriente. Ese movimiento habría aportado alrededor de u$s300 millones al valor contable de las reservas del Central.
El contexto internacional también acompañó con un debilitamiento del dólar frente a las principales monedas. El índice DXY retrocedió 0,15%, mientras que el euro, la libra esterlina y el yuan registraron leves apreciaciones.
Con este resultado, las reservas recuperaron la caída estacional registrada a fines de julio y volvieron a ubicarse por encima de un umbral considerado relevante por el mercado, aunque todavía permanecen lejos del récord cercano a u$s77.000 millones alcanzado en 2019.
El BCRA compró apenas u$s8 millones
Más allá del crecimiento de las reservas, la intervención oficial volvió a mostrar una marcada desaceleración. En la rueda de este miércoles, el Banco Central adquirió solo u$s8 millones en el mercado oficial, la cifra más baja desde que comenzó el programa de acumulación de reservas en 2026.
Durante la jornada se negociaron u$s515 millones, por lo que la autoridad monetaria absorbió apenas el 2% del volumen operado, un porcentaje inferior al que suele registrar en sus intervenciones.
Con este resultado, las compras netas de agosto alcanzan u$s54 millones, mientras que el acumulado del año asciende a u$s13.381 millones. Aunque el organismo encadenó seis ruedas consecutivas con saldo comprador, el ritmo de acumulación quedó muy por debajo del observado en los meses anteriores.
En promedio, el Central adquirió u$s18 millones diarios en agosto, frente a los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones registrados en mayo.
El dólar mayorista volvió a acercarse a los $1.500
En el mercado cambiario, el dólar mayorista subió apenas 0,03% y cerró en $1.496,50, manteniéndose muy cerca de la zona de los $1.500, un nivel que el mercado observa como una referencia clave.
En paralelo, volvió a incrementarse el volumen operado en instrumentos dólar linked. La letra D31G6, con vencimiento a fines de agosto, negoció alrededor de u$s229 millones, mientras que también se registró un aumento del interés abierto en el mercado de futuros, especialmente en las posiciones de septiembre y noviembre.
Si bien las reservas alcanzaron un nuevo máximo desde 2019, el comportamiento del mercado dejó una lectura mixta: el crecimiento estuvo explicado principalmente por la valorización de los activos de reserva, mientras que la capacidad del Banco Central para seguir acumulando divisas mediante compras directas mostró una clara desaceleración.
