Cada 20 de junio, la Argentina conmemora el Día de la Bandera, una fecha destinada a rendir homenaje al principal símbolo patrio y a recordar la figura de su creador, Manuel Belgrano, uno de los protagonistas fundamentales de la lucha por la independencia nacional.
La elección de esta jornada no es casual. El 20 de junio de 1820 falleció Manuel Belgrano, motivo por el cual cada año se recuerda su legado y su aporte a la construcción de la identidad argentina. Además de militar, Belgrano fue político, economista y periodista, dejando una huella profunda en la historia del país.
La Bandera Argentina fue creada en 1812 y fue izada por primera vez el 27 de febrero de ese año a orillas del río Paraná. Su diseño original está compuesto por tres franjas horizontales: dos celestes y una blanca en el centro, donde posteriormente se incorporó el Sol de Mayo, uno de los emblemas más representativos de la nación.
Más allá de su diseño, la bandera representa los valores, la historia y la unidad del pueblo argentino. Es un símbolo que evoca la lucha por la libertad, la independencia y la construcción de una nación soberana, además de reflejar la diversidad cultural y geográfica que caracteriza al país.
Los colores también poseen un significado especial. El celeste simboliza la libertad, la independencia, la esperanza y la paz, además de estar asociado al cielo y a las aguas argentinas. Por su parte, el blanco representa la pureza, la honestidad, la igualdad y la unidad entre todos los ciudadanos.
En el centro de la bandera se destaca el Sol de Mayo, un símbolo vinculado a la Revolución de Mayo y a los ideales de emancipación. De color amarillo dorado y con 32 rayos alternados entre rectos y ondulados, representa la energía, el esplendor y la libertad alcanzada por el pueblo argentino.
