El riesgo país argentino superó este lunes los 670 puntos básicos, tras registrar una suba de 12 unidades respecto del cierre del viernes. El indicador elaborado por JP Morgan alcanzó así su valor más elevado de 2026 y volvió a niveles que no se observaban desde fines de octubre del año pasado, en un contexto de incertidumbre financiera y retrocesos en los activos argentinos.
La suba se produjo durante una jornada negativa para los mercados, en la que los bonos soberanos en dólares registraron caídas de hasta 0,5%, mientras que las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street retrocedieron hasta un 3,5%. El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento de los títulos de deuda de una nación y los bonos del Tesoro estadounidense, por lo que su incremento refleja una mayor percepción de riesgo entre los inversores.
Entre los factores que explican este comportamiento aparecen las condiciones financieras internacionales y las dudas sobre las necesidades de financiamiento de Argentina. En el escenario externo, la aceleración de la inflación de Estados Unidos durante septiembre reavivó las expectativas de una posible suba de tasas por parte de la Reserva Federal, una situación que podría encarecer el crédito para las economías emergentes.
En el plano local, la atención de los inversores está centrada en la capacidad del Gobierno nacional para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2027. Las dificultades para recuperar el acceso al financiamiento internacional en dólares y la persistencia de un riesgo país elevado generan interrogantes sobre la sostenibilidad del programa financiero y las posibilidades de obtener nuevos recursos en los mercados.
En paralelo, los operadores seguirán de cerca los próximos indicadores económicos que difundirá el INDEC, entre ellos los datos del intercambio comercial de septiembre y el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto. Estos resultados serán relevantes para evaluar la evolución de la economía argentina, mientras el comportamiento del riesgo país continuará siendo una referencia para medir la confianza de los inversores y las condiciones de acceso al crédito externo.
